
La vieja escuela de Clarke vs el Japan fandom de Hideaki Anno
Una de mis preferidas analogías es ver el arte como una forma de gastronomía. En la cocina uno utiliza ciertas herramientas para mezclar distintos ingredientes que, una vez cocidos, forman un producto nuevo que es más que la suma de sus partes. Así, con lenguaje pseudotécnico, me gustaría empezar mi análisis de "Gunbaster, Top wo nerae!".
Porque en distintos niveles Gunbaster es una gran analogía. La aplicación de recursos literarios (ingredientes) de distintos orígenes unidos mediante técnicas de animación experimentales (utensilios de cocina) y su corta extensión de seis episodios (horno fuerte por 15 min) la convierte en una obra elegante, concisa e inteligente (o lo que es igual: rica, liviana y nutritiva).
Dejando la broma de lado, y porque ya me está dando hambre, la serie de OVAs Gunbuster tiene todo lo que una buena serie de ciencia ficción necesita: un ambiente humano, un conflicto científico de características épicas y trágicas, y la consecuencia de ese conflicto en la sociedad humana. Este es el planteo básico de la ciencia ficción de los maestros como Arthur Clarke e Isaac Asimov: la ciencia como un motor de cambio para la sociedad.

¿Y cuál es ese conflicto tan agudo en Gunbuster? Bueno, hay una guerra intergaláctica entre la humanidad y unos monstruos espaciales, que son tan alienígenas que su sola presencia fomenta un ambiente de misterio. Sin embargo la guerra es sólo el motor que mueve la historia, o la excusa para el verdadero conflicto.
¿Entonces qué?. Pasa que en el espacio las distancias son astronómicas, y en el mundo de Gunbuster la única forma de llegar al enemigo es usando la velocidad de la luz. Una corta misión de diez minutos significa avanzar seis meses en el tiempo, o mejor dicho todo el mundo avanza seis meses mientras uno viaja diez minutos. Estamos hablando de la teoría de la relatividad de Einstein.
No es novedad que el anime incursione en la ciencia ficción “dura”, me remito al ejemplo más usado de todos: Akira. Lo sorprendente es que alguien haga una serie de mechas, school life, y acción respetando los principios de la ciencia ficción más clásica, sin pecar de aburrida o ridícula.
Opening:
Retomando la analogía del principio, creo saber por qué esa mezcla agridulce quedó tan bien: Con Hideaki Anno como chef y el joven estudio Gainax como cocineros, el banquete no podía fallar. Gunbuster es, lisa y llanamente, el hermano mayor de Evangelion. Los interesantes experimentos de animación son la marca que luego llevaría toda la producción del estudio (planos silenciosos, ritmo frenético, intertextualidad, y un largo etcétera). Y como detalle final, lo personajes fueron diseñados por Haruiko Mikimoto, el padre de Macross.
Algo que siempre voy a respetar de los japoneses es que ellos no copian los géneros puros, sino que los interpretan a su gusto. Gunbuster es un buen ejemplo de eso, porque maneja conceptos científicos complicados en un contexto distendido. Es una excelente opción para los que se interesan en la ciencia ficción pero nunca pudieron terminar un libro.
Martin


Comments
Posted On
Dic 03, 2010Posted By
Excelente nota!!! Ya me pongo a buscar esa serie!!
Posted On
Dic 06, 2010Posted By
Gracias!, la verdad es que me sorprendió esta serie. Había escuchado hablar de ella como un clásico, y no tenía idea de que Gainax estaba detrás. Fue una agradable sorpresa.
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